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29/8/09

Muchas veces pensamos que con al correr de los años, el amor en una pareja se va fortaleciendo mientras el sexo va pasando a segundo término y empieza a decaer su ritmo hasta casi desaparecer. La relación se hace cariñosa y hasta fraternal. Los abuelos no son vistos como una pareja activa sexualmente sino como aquellos que están para consentir a los nietos y sentarse a contar historias…se puede esperar que rezonguen, impartan sabiduría o sufran en soledad, pero no que tengan emociones, sentimientos y sensaciones a flor de piel.
Hace días conocí la existencia de una película que rompe con los esquemas normales con que es visto casi siempre el amor. Es común ver en las tramas, a parejas de jóvenes descubriendo el mundo sexual y luchando contra muchos obstáculos: los padres, la sociedad, los prejuicios…Así como también podemos ver parejas de casados que dentro de su matrimonio no consiguen lo que habían esperado y encuentran en un tercero eso que les hace falta para encontrar la felicidad convirtiendo su relación en un triangulo amoroso de diferentes finales y por supuesto, pero en menor cantidad, vemos amores otoñales en donde la pasión ha dejado paso a ese amor bonito, lleno de recuerdos muchas veces e inspiradores de escenarios llenos de atardeceres y músicas que hacen derramar mas de una lágrima.
Pero en este caso, se puede decir que esta película es todo lo opuesto a lo que uno espera encontrar. “Nube 9” o “Nunca es tarde para amar” que es su Titulo para este lado del charco, es una película que para nada refleja el romanticismo que le dieron a su titulo en español. Es una película que narra la vida de Inge (Ursula Werner), 65 años, casada desde hace 30, ama de casa y abuela, conoce a Karl (Horst Westphal), 76 años pero saludable. Lo que estalla entre ellos es una pasión incontrolada, sexo puro. La protagonista comienza a sentir como una adolescente, viva y rejuvenecida. Pero los seres humanos son complejos, los sentimientos y las relaciones afectivas engendran reacciones contradictorias, la pasión puede coexistir pero también chocar con la culpa, y las consecuencias pueden ser dramáticas.
Sin duda que el director de esta película, Andreas Dresen, sabía perfectamente que esta trama causaría ciertos tipos de polémica al dejar atrás el cliché de usar cuerpos jóvenes y bellos en escenas de tanta sexualidad, porque a pesar de vivir un tiempo en donde la censura ya no es tan cuestionada se sigue suponiendo que ciertos cuerpos no deben ser usados en ciertos tipos de escena

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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...