9/8/18

LEYES DE AMOR DE SABINA.

Cuando las leyes universales no se combinan con las leyes divinas o paganas, se producen en la vida del ser humano situaciones nefastas, desequilibrios e injusticias tales como el hecho de que nadie se cruza en nuestro camino por casualidad aunque duela mucho dejarlos partir. Y es que nada, pero nada en absoluto de lo que sucede en nuestra vida podría haber sido de otra manera, ni siquiera el detalle más insignificante. Por eso antes de enamorarse hay que saber que muchas veces las leyes, aun las universales, son como las telarañas en donde los insectos pequeños quedan prendidos en ellas y solo los grandes y fuertes, pueden romperlas y escapar…aunque solo para ser fugitivos sin pena ni gloria…

Ley de la continuidad. Cada momento tiene su tiempo, ni antes, ni después y cuando algo termina, termina. Así de simple, si algo llegó al final en nuestras vidas es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo y seguir adelante…
(Y la vida  siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. – Donde habita el olvido)

Ley de aceptación. Cada una de las situaciones que suceden en nuestra vida son perfectas aunque nuestra mente y nuestro ego se resista a aceptarlo. Hay amores que solo pueden vivir en el corazón…no en nuestra vida, por eso nunca le regales la luna a quien solo le gusta seguir las estrellas…
(Y cada vez peor, y cada vez más rotos. Y cada vez más tú, y cada vez más yo. Sin rastro de nosotros. – Amor se llama el juego)

Ley de mentes insanas. A veces deseamos que sea verdad algo que no existe nada más que en nuestra mente y sufrimos por causas imaginarias. El deseo comienza una carrera veloz hacia lo imposible hasta que la razón le pone un freno o se limita a creer que al igual que las constelaciones son una ilusión, también le sirven de guía…
(No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió. – Con la frente marchita)

Ley del tiempo. A través de la historia, el tiempo parece ser otro de los protagonistas que funcionan tanto como bálsamo o como motor de fuertes emociones y desilusiones. Las grandes historias de amor nos hablan de desencuentros, de tragedia y de pocos finales felices. Por esa razón, al igual que hace un escritor, hay técnicas en la vida para mantener la tensión y por eso, los amantes deben permanecer alejados para desear el tan ansiado encuentro…
(El tren de ayer se aleja, el tiempo pasa, la vida alrededor ya no es tan mía, desde el observatorio de mi casa la fiesta se resfría. – Lágrimas de Mármol)

Ley de supervivencia. Nunca sucederá algo que no deba suceder, solamente existirán paños de agua tibia, situaciones momentáneas que curan una noche, un tiempo, pero no toda la vida, porque no se puede creer en el dicho de que las cosas mañana irán mejor. Lo que importa es sobrevivir a esos naufragios y seguir adelante…

(Superviviente, sí, ¡maldita sea!, nunca me cansaré de celebrarlo, antes de que destruya la marea las huellas de mis lágrimas de mármol.- Lágrimas de mármol)

1 comentario:

  1. Impecable y sentida tu entrada. Estupendo y más que apropiado insertar a Sabina luego de cada párrafo reflexivo. Espero que transites este momento tal y cómo lo has descrito.
    Un abrazo

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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...