El eco de los tacones de Elena contra
el suelo del pasillo sonaba a derrota. Eran las tres de la mañana y el silencio
de su departamento solo servía para amplificar el ruido de su propio mal humor.
Se quitó los zapatos de un tirón, lanzándolos contra el sofá.
—Ni uno —masculló, soltándose el
cabello que ya empezaba a causarle dolor de cabeza.
La noche había sido un desfile de
frustraciones. Se acercó a la cocina, con un vacío en el estómago que no era
solo hambre física, sino ese hueco que deja la soledad cuando se siente
injusta. Abrió el refrigerador: un resto de pizza fría y un yogur solitario.
Mientras el microondas giraba, las palabras de su madre resonaron en su mente
con la precisión de un dardo:
"Con ese genio que te manejas y
esa forma de ser tan complicada, no vas a conseguir marido nunca".
Comió la pizza de pie, mirando el
calendario en la puerta de la alacena. El 14 de febrero acechaba como una fecha
de vencimiento. Otra vez la presión social y la sensación de que, si no tenías
a alguien para esa fecha, habías fallado en la vida…
Se limpió una lagrima rebelde con el
dorso de la mano. Entro en su habitación y buscó al final del closet una caja
de madera oscura, sin adornos. Lentamente, sacó un pequeño envoltorio de papel
y con un gesto deliberado, lo deslizó desde la parte superior de la caja.
Desde el fondo oscuro, pequeños
rostros asustados emergieron de las sombras. Eran unos pequeños hombres con sus
ojos redondos brillando con una mezcla de terror y desesperanza. Se apiñaban, con
miedo, alzando sus pequeñas manos temblorosas.
—Esta noche... —murmuró Elena, su voz
áspera por la frustración acumulada—... esta noche fue igual que todas las
demás. Ni un solo hombre que me llegara al hombro. Ni uno que me viera más allá
de mi altura.
Se levantó, dejando la caja en su
lugar secreto. En el silencio, casi podía escuchar los pequeños corazones de
los enanos latiendo, y eso, de alguna manera retorcida, la consolaba
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Toma ya que final nos dejas.
ResponderEliminarVaya lata con la de tener que cas como si la vida solo fuera un matrimonio.
Las prisas en esos menesteres nunca son buenas, las cosas suceden en su tiempo ni antes ni después.
Un besazo muakkk
Bah, senti a angústia da Elena, alimentando a fome de sua solidão!
ResponderEliminarFicou muito bom o modo como interpretaste a imagem!
Gostei de ler! beijos, chica
Tú relato Diva, deduzco que retrata con crudeza la soledad y la frustración de alguien que se siente atrapada por expectativas externas. Elena convierte su desilusión en un pequeño ritual con los enanos, una mezcla extraña de consuelo y escape de la realidad. Refleja muy bien la presión social sobre el amor y la compañía, y al mismo tiempo la necesidad humana de encontrar un refugio aunque sea simbólico. Es triste, pero también muestra la fuerza de quien, a su manera, sobrevive a la decepción diaria.un abrazo
ResponderEliminarqué?, los enanos representan la frustración, siiii
ResponderEliminarBuen personaje esta niña loca.
Están asustados de ella, sean reales o no.
ResponderEliminarNo es pequeño detalle, le agrega intriga al relato.
Besos.
Amiga Diva, bom dia de Paz!
ResponderEliminarCriou um personagem e um enredo inusitado... fruto da sua imaginação criativa surpreendente.
Interpretou o psicológico da protagonista.
Parabéns pelo enredo!
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
🪶 Bonjour la Diva,
ResponderEliminarLe ciel s’éveille d’un éclat de corail,
le vent s’amuse à danser dans le mistral.
L’aube s’élance, légère comme un éventail,
et le jour s’ouvre, pur comme un vitrail.
Les heures s’étirent en silence pastoral,
et l’instant s’offre, doux comme un sérail.
Ma plume s’incline, mon encre soupire… et sur le vélin du silence,
je dépose un bisou d’encre noire, que le temps ne flétrira pas.
☙✦⮩༻.℟𝔢𝔤𝔦𝔰-𝔉.༺⮨✦❧
⚜-La Plume de l'Âme Silencieuse-⚜🪶
Pero qué imaginación, mujer! Excelente. Atrapas al lector hacia esa dura ¿realidad? atrapada en esa colección de seres minúsculos que no le llegan ni a la suela de lis zapatos de la protagonista! Muy bueno, Diva. Me gustó mucho. Un abrazo y muchas gracias por sumarte
ResponderEliminarHola Diva,
ResponderEliminarUna bonita, pero triste. historia. Me parece que se unen soledad, frustración y decepción, todo en una tarde. Posiblemente resulte muy difícil encontrar a la pareja ideal, pero seguro que existe una media naranja. Costará trabajo pero hay que intentar no mirar a nadie por encima, por alto que uno sea, y que nadie te mire.
Un saludo
Amiga Diva, boa noite de Paz!
ResponderEliminarImpressinlona a vertente que deu à sua história sobre a imagem.
Parabéns por ler psicologicamente os personagens!
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Tono cínico, feminista oscuro y con un remate perturbador que deja escalofrío y risa incómoda al mismo tiempo. Un texto macabro y con final impactante. Me encanta el doble sentido de “ni uno que me llegara al hombro”
ResponderEliminarSaludos.
Bueno, bueno qué final tan sorprendente. Me ha encantado!! Vaya con la "gigantona" jajaja
ResponderEliminarEs cierto, a veces es difícil encontrar parejas a la altura. Bss
A las personas, y más aún en plan de pareja, nunca se le buscan, coméntaselo a tú protagonista, aparecen por casualidad y generalmente esas son las que valen.
ResponderEliminarMuy bien relato y muy sorpresivo final.
Posso imaginar a frustração e solidão da pobre Elena.
ResponderEliminarGrande criatividade, Diva.
Um grande abraço
Verena
Me gusto la historia, que deja un mensaje de lo poderosas que pueden ser las palabras, en el caso de la protagonistas fueron las de su madre cuando le dice:
ResponderEliminar"Con ese genio que te manejas y esa forma de ser tan complicada, no vas a conseguir marido nunca".
Se ve que calaron hondo en el inconsciente de Elena que se transformo en un decreto que inconscientemente lo lleva a su vida, saboteando cada candidato, negándose a ser feliz.
Que tengas un buen fin de semana
Saludos
Excelente final para un relato que nos va intrigando palabra a palabra. Me ha encantado. Un abrazo
ResponderEliminarNo me esperaba la colección de enanitos en la caja *.* Aún quedan dos semanas hasta el 14 de febrero... hay tiempo para que la protagonista encuentre a alguien que le llegue a la altura.
ResponderEliminar¡Genial la canción de Melendi!
Un besazo