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8/7/15

Sucedió en un tren...



Su voz era como un susurro, hablaba y hablaba sin escatimar en detalles. A esas horas de la noche, los pormenores sobre la historia de nuestra familia me adormecían sin poder evitarlo. El abuelo repetía una y otra vez la aventura de aquel viaje en el que una vez en el tren, sus ojos se detuvieron en aquella mujer de tez blanqueada por el miedo, que momentos antes de ser entregada a la policía secreta le colocó un sobre en el bolsillo….Su voz de vez en cuando se colgaba en el silencio como si aún pudiera observar desde aquel vagón, los pocos pueblos diseminados, las iglesias vacías y esas pequeñas aldeas colgadas en las cumbres nevadas que desafiaban la gravedad….

Tan solo al bajar del tren y ver los pastores alemanes, quiso tirar el papel a la basura, quemarlo, romperlo…pero recordó esos ojos suplicantes y decidió buscar al remitente de la carta…Cómo brillaban sus ojos al llegar a este punto!!…El documento localizaba un embarque de oro procedente del Reichbank en Suiza que la Résistance había burlado a los alemanes. Y mientras el abuelo contaba, yo me lo imaginaba como Indiana Jones unido a los franceses y participando del rescate de aquella mujer del tren, una joven espía española que desde la clandestinidad luchaba contra la ocupación nazi y que terminó siendo mi abuela…pero eso, siempre decía, era otra historia, porque el abuelo disfrutaba contando, igual que sucediera en  Casablanca, de su amor nacido aquella fría tarde en un lugar llamado Canfranc.

(Mas historias de este jueves de locomotoras en La Plaza del Diamante)

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Amando SPH dijo...

Hermosa historia...amor contra viento y marea...como debe ser!!!...qué bonito que lo has contado y es que los relatos de amor a lo Indiana Jones no están nada mal...
un besote!!!

Magdalia dijo...

¡Es verdad! Hemos coincidido. ¡Que curioso! Un orgullo, de verdad.
Es la estación de Canfranc. Un lugar, como te he dicho en mi blog, increíble en todos los sentidos.
Un beso enorme.

Tracy dijo...

Los abuelos de cierta edad siempre han cogido como epicentro de sus recuerdos las guerras que vivieron y que nosotros los considerábamos héroes y lo eran. Anda que no se vanagloriaban de ello y si por medio había una novial mejor que mejor

Max Estrella dijo...

Muy bien llevada la historia. La verdad es que se queda uno con ganas de más porque una vez que las has "sacado" del tren, da para mucho, la carta, el remitente misterioso, el oro...menuda historia. Tira de los hilos...
Besos

H... (Perla Gris) dijo...

Wow... un relato digno de continuación, como dice Max, queda uno con ganas de más... Una historia genial y muy narrada, cargada de detalles... un amor de película...
Muchos besines...

Cristina A dijo...

Un relato vivo, que llama a más....a continuar.
Un hermoso amor hermosa historia
Abrazo

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Los encuentros jueveros suelen ser excusa y oportunidad para encontrarnos con atrapantes historias como la que nos narras. Todo un reto hacerlo en solo 200 palabras y lo has logrado con mucha calidad.
Un abrazo

Carmen Magia dijo...

Es buenísimo tu relato y muy, muy original. Me encanta...

Muchos besos

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que gran historia. Despertó mi curiosidad de conocer todo lo que no contaste.
Casi que es una historia que podría expanderse.

Juan Carlos Celorio dijo...

Muy buena historia, en la que creo has encajado perfectamente sus piezas. Además me ha llegado dentro el lugar donde la sitúas, en ese apacible Canfranc, donde, como vemos, también han ocurrido historias de gran voltaje.
Besos.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Si yo me he quedado con ganas de saber que paso en esa otra historia. Esta es como la primera la de intriga, parece que lo bueno haya de venir despues.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Si yo me he quedado con ganas de saber que paso en esa otra historia. Esta es como la primera la de intriga, parece que lo bueno haya de venir despues.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Si yo me he quedado con ganas de saber que paso en esa otra historia. Esta es como la primera la de intriga, parece que lo bueno haya de venir despues.

Carmen Andújar dijo...

Es que los momentos difíciles unen, y ese fue un momento muy dificil, que al final parece que todo salió bien.
Un abrazo

pikxi dijo...

Muy buen relato que te deja con ganas de más.
Un saludo

José Vte. dijo...

Es esta una de esas historias que son tan grandes como la vida, una historia de lucha y compromiso envuelta en un halo de misterio, y como fondo, el amor.
Sin duda queda la sensación de saber más de esta historia y sobre todo de los personajes.

Un abrazo.

Charo dijo...

Qué buen relato! Has introducido unos elementos de intriga que nos dejan con ganas de saber más cosas.
Encantada de leerte.

Leonor dijo...

Realmente intrigante tu historia, has introducido elementos que nos llevan a imaginar mucho, trenes, espías, mapas de tesoros...y amor.

Un beso

ibso dijo...

Una historia nacida de la generosidad, la solidaridad y la compasión, con sorpresa, misterio y acción insinuados. Además termina con final feliz.
Me ha gustado muchos, más por lo que se imagina que por lo que se cuenta.
Saludos.

Alma Baires dijo...

Un amor nacido no sólo al improviso, sino en medio a la desolación de una guerra. Me gustó el hecho de que cuentas sin contar, hay mucho dejado a la imaginación.
Un relato extraordinario y muy bien llevado.

Un beso.

rosa_desastre dijo...

Ohhhh, has dejado abiertas las puertas de varias historias mientras el tren se va y el abuelo alimenta nuestra imaginación.
Un beso

Alfredo dijo...

Preciosa y estimulante historia. Efectivamente tiene esa atmósfera de Casablanca. De héroes irrepetibles que dan color a un relato en blanco y negro. Repito, precioso y estimulante.
Besos y gracias por participar

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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...