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1/12/16

Erase una vez...París...

Había una vez…en algún lugar de no se donde, una chica lista que no dejaba de pensar en viajar…La historia equivocadamente la ubicó al frente de una chimenea limpiando cenizas, por lo que muchos la llamaron cenicienta, pero la realidad es que ella era así medio morena y salpicada de pecas, y no blanca leche como el resto de sus hermanas…Era algo inevitable..podía estar concentrada en el trabajo, limpiando la casa o cuidando los niños, no importaba la situación, su alma siempre viajaba a ese lugar sin importar lo cotidiana que fuera su vida…

Y no era un palacio como menciona el cuento, ni un reino encantado...aunque la verdad, encanto era lo que le sobraba a París, el destino donde residía su alma…Ella mientras fregaba los trastos podía sentir el aroma de su pastelería exquisita mientras recorría desde Notre Dame la orilla del Sena, imaginando como alguna vez, un chico listo, había realizado este recorrido rumbo a Montmartre dejando su esencia impregnada en el aire…

Quizás él hubiera pensado en ella al final de la primavera o durante el verano, cuando la ciudad se llenaba de flores y los parques se convertían en un festival de colores…o quizás haya sido en otoño, cuando los nostálgicos colores de los jardines le hicieran recordarla… Y mientras esto pensaba, apareció de la nada un hada madrina, pero no una con varita mágica, sino mas bien, con boletos en mano para cumplir sus deseos…

…y fue así como ella llegó a su baile, con zapatos tenis y unos jeans ajustados a un bar de Montmartre, uno que aún olía a Revolución francesa, topado de turistas y de vendedores callejeros, y en donde él la esperaba en una mesa debajo de un quinqué para empezar a vivir su vida de bohemia….


Y no hubo escapada como dice el cuento…ni zapatos de cristal dejados al correr, tan solo un caminar lento y acompasados hasta le mur des je t'aime…aunque, sobra decir que no hacía falta que  escribieran lo que era por demás evidente….ella lo amaba mas allá de cualquier fantasía…y eso siempre sería así..por siempre, siempre..jamás.


Mas relatos sobre el tema de "Erase una vez..." en el blog de 

29/11/16

Me se come la Desidia....


Andar corriendo tras tus pasos, loca por tocar tu piel… éramos tan iguales, ahora puedo comprender…yo soy la cucaracha y tú un escarabajo, desde que tú no me quieres, todo se me viene abajo. abajo. ¡arriba!

Quiero comer donde me entre hambre,
quiero dormir donde me entre sueño.
huyes de mí como de un enjambre,
y hartao que estoy de follarte en sueños.

Vivo en un cuento de hadas, me alimento de despojos…no soy una princesa ni tú mi rana encantada, deja ya de clavarme alfileres a tu antojo, deja ya de clavarme alfileres en los ojos.

Quiero comer donde me entre hambre,
quiero dormir donde me entre sueño.
huyes de mí como de un enjambre,
y harta que estoy de follarte en sueños.


10/11/16

Una niña traviesa...(Relato juevero)

Mi niñez fue un bocadillo de jamón cocido con membrillo…y es que tuvo sus momentos de lágrimas saladas pero endulzadas por el amor que recibí, y aunque de mi niñez tengo pocos recuerdos, debo decir que la mayoría de ellos son buenos, porque fui lo que se llama una niña muy traviesa...algunos de estos recuerdos los he guardado en mi memoria gracias a mi abuela, porque para eso entre otras cosas, sirven las abuelas, …ellas son las que nos cuentan y hacen que recordemos algunos hechos relevantes de la infancia que a veces olvidamos...

…como el de empezar mi vida en una casa grande, cuidada por niñeras que no podían con mi inquieto temperamento ávido por descubrir los rincones mágicos de un jardín repleto de arboles de granadas y naranjales, y en donde junto a los hermanos que llegaron después, disfrutamos metidos en las tinas de lavar ropa convertidos en barcos piratas o de fiestas de disfraces donde afloraron mis primeros instintos brujescos..

 … mi niñez fue un constante paseo por varios pueblos en una camioneta donde cabíamos, no se como los 6 hermanos, y donde era inevitable no generar mil y una aventuras…como en esa casa en medio de la selva en donde asustaba a los mas pequeños con historias del vampiro que dormía en la azotea…o aquella versión de la bruja que habitaba la cabaña en las cordilleras andinas y que con un dedo, endulzaba el chocolate caliente con que nos recibían....pero el mayor recuerdo de todos, es el lugar que formó escenario de la mayor parte de mi niñez y que espero algún día volver…ese pueblito costero en donde aprendí que las bicicletas sin frenos son solo para quien le llegan los pies al suelo…recuerdo difícil de borrar porque aún lo llevo como un pequeño tatuaje en mi costado izquierdo...

Fue una época en donde todo lo hicimos juntos, hasta nos enfermamos de sarampión o de paperas juntos, pero, lo mejor de mi niñez vino de manos de mi padre quien desde que tengo recuerdos me aficionó a la lectura fantástica… vicio que gracias a Dios, aún conservo….

Mas historias jueveras llenas de travesuras y recuerdos, en el Lugar de Encuentro 

...ahora soy yo la que les guarda sus recuerdos a ellas...ahora son ellas las que son terror de esta abuela.,.





1/11/16

..de muerte lenta..


..destilando un notorio parecido con Quiroga, intentare hacer una narración violenta y horripilante escondida detrás de la aparente apacibilidad de lo cotidiano…me dejare seducir por la morbosa obsesión del tormento y la muerte y tratare de describir lo que ha de suceder cuando ya no pertenezca a este mundo…

Total…mañana es día de los muertos..