15/5/26

Jueves de relatos: ...entre hojas de hierba

 


La mujer caminaba cada mañana por el sendero detrás de la casa, allí donde la hierba alta se movía como un mar pequeño bajo el viento contrastando con el vaivén de  su cabellera…Iba despacio, dejando que el sol le calentara los adoloridos huesos y mientras observaba los árboles, pensaba en las mujeres de su sangre.

Pensaba en su madre, que había vivido desde niña y jugado junto al río…pensaba en ella misma, joven alguna vez, corriendo descalza entre la hierba, escuchando las primeras palabras de amor...y en su hija, con las manos llenas de futuro y en la niña que pronto sería madre como ellas...

A veces se detenía para tocar las flores silvestres porque creía que cada pétalo guardaba parte de su historia….que cada hoja, le contaba en lenguas antiguas, los pasos de su linaje. Entonces levantaba la vista y sonreía.

Porque comprendía que la vida no avanzaba en línea recta: crecía como la hierba, extendiéndose silenciosa, generación tras generación, unida por raíces invisibles.

Una tarde de cielo dorado, su nieta caminó con ella.

-         Abuela, tengo miedo de no saber cuidar bien a mi hijo.

La mujer arrancó una pequeña hoja verde y la colocó en la palma de la muchacha.

-          Mira la hierba. Nadie le enseña a crecer hacia la luz.

Caminaron juntas mientras el viento agitaba el campo entero como una respiración inmensa. Y la mujer sintió, en lo más profundo de su pecho, que las mujeres de su familia eran como estaciones de un mismo árbol y en medio del paisaje levantaba la vista para ver el sol donde sabía estaba su corazón…

         Entonces comprendió aquello que el paisaje llevaba años intentando decirle: ningún amor desaparece; solo cambia de manos, de voz, de ojos…

Y mientras el atardecer cubría el campo, ella sintió que toda su familia caminaba junto a ella….los que estuvieron, los que estaban y los que aún no nacían, mezclados con el viento, con la tierra húmeda y con la hierba interminable del mundo, extrañando en medio de una canción…mirando donde tenía que mirar...

Relato inspirado en la frase: "Si quieres saber donde está tu corazón, mira a donde tu mente se va cuando se pasea.."del libro Hojas de hierba de Walt Whitman. Mas aportes similares en la página de Neogeminis.