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21/12/09


Con memoria de mosquito..



Cuentan que una vez existió un ser que se vestía de todas las virtudes haciendo círculos alrededor de una hoguera y sin embargo se bañaba en desencantos. Era un ser virginal pero que sin embargo estaba condenada a ser víctima de cualquier refriega voluntaria pues los mosquitos, hambrientos de su sangre, volaban siempre alrededor de ella. Estos insectos sucumbían pensando como podrían inventar besos de mosquiteros que estuvieran a su altura, es más, después de mil intentonas llegaron a la conclusión de que para poder conquistar esa mujer soñadora de labios de alas de mariposas, tan digna de ser amada, deberían atrapar y encarcelar a la aurora. Los mosquitos se afanaron, volaron durante interminables sesiones acrobáticas por el contorno de esa mujer que a cada paso imitaba al vuelo de las mariposas… querían conseguir de ella una instantánea con la que pudieran capturar el brillo de la aurora y así conseguir que ella les dedicara su luz...

Uno de los mosquitos, el mas osado, llegó un día hasta ella y girando a su alrededor le dijo entre zumbidos..¿Le dije alguna vez que cualquier mariposa es tan solo un reflejo de su cálida mirada? ¿Le dije que me avergüenzo de mirar a las mariposas porque por más colores que ofrezcan nunca serán compatibles, ni podrán emular la paz que hay en su sonrisa?

Pero ella solo miraba los relámpagos lejanos que contrastaban con el brillo de la luna, como deseando ver aparecer igual que aquella noche de tormenta la sombra de alguien que una vez llegó y desapareció en menguante desdibujando sus sonrisas. Los mosquitos volaban y volaban alrededor de esa mujer que hacía de cada bostezo un amanecer y pronto empezaron a comprender lo difícil que sería su acción mas aún cuando al asomarse a la ventana vieron presagios de tormenta a lo lejos y cambiando de estrategia, esperaron la nocturna lluvia para hacer un sabotaje a su sonrisa


Pero la lluvia, cómplice de mil noches de enamorados  encantos, se alzaba glotona y risueña burlándose de sus desventuras: "Pobre de ellos inocentes que piensan que la dama los envuelve con sus aros de bostezos, pues sus bostezos solo se abriirán al reconocer aquel que está por llegar con la lluvia derramando besos de ámbar y miel, mientras ella le dirá que jamás dejó de pensar en él, mientras la luna pintará sonriras de satisfacción y marte sea un lugar donde esconderse”


Puede llover a cantaros, puede tronar mil y una noche seguidas, pero con sus bostezos, esos círculos perfectos tendremos la entrada al mundo de los sueños..”.Y es que a estos mosquitos estar en mitad de la tormenta les producía una agradable sensación el tener las  alas mojadas, esas pobres y delicadas alas que revoloteaban felices en medio del aguacero y fue así como comprendieron que todo era mas sencillo y resumible… que el amor no se derrite ni siquiera con el brillo del ámbar, que aunque los mosquitos se lleven las manos a la cabeza, el ámbar guarda para siempre sus alas  y saben que al final así bañados todos en calma, todo se volvería a inventar una y otra vez…


Ellos seguirán enredados con la luna y la luna continuará meciéndose mientras les teje escarpines en cada acera porque de cada abrazo de los enamorados saldrá un nuevo día y los mosquitos esta vez que se chinchen a seguir bufando porque tratándose de amor los dos amantes son inclementes. Para ellos no existe el perdón y quedarán condenados a seguir picando y muriendo cada vez que piquen, porque el  recuerdo de esa sangre que pican es tan falso que mueren sabiendo que ellos estuvieron tan cerca de alcanzarlo, de poder probar el néctar divino que es haber estado en la piel de esta mujer.

Atrás quedan los mosquitos volando… ya tienen su maldición y los amantes vuelven a su esquina, que no es una esquina, es un orfeón donde se hace de cada una de sus posturas una sinfonía donde al final conseguirán sentir nostalgia por los diminutos seres y acabaran pidiendo al tribunal de Estramburgo, que por favor los conviertan en luciérnagas y dirán que no lo hacen por ellos, simplemente será un homenaje a un amor que crece en primavera o en una noche en que enronquecieron los bostezos y se desvistió el orgullo, una noche en que se escuchó un grito en medio de la tormenta..”Si esta noche, si en este momento un violento golpe de piedad me alcanzara, si tú volvieras a mi, yo me arrodillaría feliz para pedirte que siguiéramos juntos para descubrir que las nubes tienen memoria de mosquito..”


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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...