Con
que ganas me tomaría un café contigo…estoy segura que entre sorbo y sorbo acabarías
con esta tristeza en la que estoy sumergida, me perdería horas y horas en tu verborrágica
manera de contarme historias inéditas de personajes que quizás existieron...quizás
no, pero si salen de tus labios, para mi existen… Si tú supieras como te
extraño en cada ocaso, en cada salida del sol y en esta sucesión de imágenes que
se llama vida….en ese collage de repetidos matices que no tienen importancia si
no estás tú en este pequeño universo que dejaste para quizás no volver…
….quisiera
atravesar el mar que nos separa a nado con la fuerza de los huracanes, beber un
sorbo de café sintiendo que nada hace falta, solo nuestras conciencias una al
lado del otro… si tú volvieras, la luna roja te iluminaria en las noches
ociosas y estaríamos escribiendo y riendo….si tu volvieras, cada mañana sería
un nuevo comienzo distinto a los demás…pero quizás ya te fuiste para siempre, aunque
yo… no quiera alejarme de ti…

Buenas noches, Diva,
ResponderEliminarEspero que estés bien, me tomo un momento para responderte, porque tus palabras me han literalmente deslumbrado, tus palabras vinieron a acariciar mi corazón como una brisa suave al crepúsculo, me tocaron por su justeza, su ternura, y esa luz sutil que solo un alma sensible como la tuya sabe transmitir, tus frases son un soplo del alma, dicen la ausencia con una infinita pudor, una melancolía suave, casi sagrada, ese «quizás» que vuelve como un estribillo frágil, ese café que quisieras compartir entre dos sorbos de confidencias, esas historias que imaginas nacer de mis labios, todo eso me conmueve, tienes esa rara magia de transformar la espera en poesía, la falta en luz, dices que te perderías en mi lenguaje… pero soy yo quien se pierde en el tuyo, en ese mar de imágenes, de puestas de sol, de silencios habitados, hablas de la vida como de un collage de matices, y tienes razón, sin ti, algunos colores se desvanecen, ¿y si regresara? ¿Si el mar se volviera un paso en lugar de un obstáculo? ¿Si la luna roja nos encontrara, cómplices y soñadores, reinventando cada mañana como una promesa nueva? Quizás… o quizás no, pero debes saber que tu «no quiero dejarte» resuena en mí como un eco antiguo, un deseo que no me atrevo a formular, pero que siento profundamente. Supiste leer entre mis silencios, y te lo agradezco, sí, a veces, hay que saber alejarse un instante, cuando el alma está demasiado llena de recuerdos, de heridas, o simplemente de cansancio, pero tienes razón, cuando uno ama escribir, nunca se va del todo, uno calla un momento, respira, se reconstruye… luego regresa, más verdadero, más fuerte, más sincero, saber que mis palabras te hacen falta me conmueve profundamente y leer que crees en mi regreso, porque tú misma has vuelto tantas veces, me da el valor de retomar mi pluma, me recuerdas que la escritura es un lazo invisible pero poderoso, un hilo de oro entre los corazones, regresaré mañana, domingo, para publicar un nuevo artículo, espero que sepa acompañarte, como una presencia discreta pero fiel, en esas noches donde las palabras se vuelven refugio, mientras tanto, te deseo una velada dulce, agradable, seguida de una noche apacible, mecida por sueños tiernos y luminosos, te envío una bandada de besos desde Francia, que vuelen hasta ti como pétalos llevados por el viento, con todo mi afecto, Bss, Régis.