Dicen que nuestras vidas son breves destellos, pero me gusta pensar que
nuestra despedida, esa que pronunciamos con la voz rota, se ha condensado en el
firmamento. Quizás no te has ido del todo; quizás te has convertido en una de
esas estrellas brillantes..
Alzo la vista y el
velo de la noche se descorre
sobre un lienzo de
tinta donde hay lagrimas que brillan...
No es tristeza lo que
siento, sino el pulso que me corre
al ver el infinito
donde se guardan las historias
de los que se fueron,
como un suspiro de tiempo,
una promesa, un eco
sin nacer de un latido que no cesa…
Mil millas de
luz viajando para besar mis ojos,
galaxias lejanas que
danzan en su espiral sin fin…
Mi espíritu se eleva,
mi mente se encamina
hacia el misterio que
el cosmos guarda desde el inicio.
Ya no es soledad lo
que siento, y poco a poco me integro
con el gran todo que
respira en esta vasta extensión..
Y me siento lo que
soy, polvo de estrellas,
semilla de luz
lanzada al jardín del universo,
donde mi
propia longevidad se vuelve pequeña,
un verso más en el
verso, una historia más sin final…
La luz que
busco ya no es un eco de un adiós,
sino la esencia misma
que en cada átomo habita.
es el milagro de ser,
de estar, de sentir que somos
parte de este
despliegue, de esta danza infinita.
Así, bajo el manto
estelar, mi alma se serena,
sabiendo que hay un
propósito que llena
en esa breve y
efímera eternidad de luz…
¿Nos volveremos a ver
en el tejido de un nuevo tiempo?
¿O seremos solo
regalos que el viento hace y deshace?
preguntas sin
respuestas lanzadas al espacio,
restos de un paseo divagante y nocturno…

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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...