En
los tiempos en que el viento aún obedecía a las palabras y los bosques tenían
memoria, existió una mujer cuya voz podía coser heridas abiertas y con su aliento
despejaba las brumas del corazón ajeno. En aquel entonces, ser portadora de
magia no era un oficio de sombras, sino un pilar de mundo y el pueblo acudía a
ella buscando siempre el hilo para sus laberintos de soledad o para coserse las
heridas…
Sin
embargo, Elora no podía calmar ese inquieto dolor que sentía cada vez que aparecía
esa sombra esquiva en cada luna roja. En esas noches, la sombra del viento se
hacía visible en el bosque, pero nunca mostraba sus rasgos y si ella se acercaba,
él se desvanecía, dejando impregnado el aire a eternidad.
Desesperada,
acudió por respuesta a la piedra del destino: "Escucha bien Elora, aléjate
de ese hombre…lo que puede darte es breve y el sufrimiento largo, como el
invierno de los siglos."
La
siguiente noche de luna roja, el viento comenzó a soplar con una quietud
sepulcral, cargando el aire de ese aroma a olvido que solo él poseía y Elora,
con los dedos aún manchados por la savia al escribir poemas en las hojas de los
árboles, decidió arriesgarse. Se sentó en el bosque, cerró los ojos y dejó de
ser una hechicera para convertirse simplemente en espera. Sintió la caricia
gélida y eléctrica de la Sombra rozando su cuello, un escalofrío que no era de
frío, sino de reconocimiento
Al
despuntar el alba, la Sombra comenzó a desvanecerse... no como quien huye, sino
como quien se funde en el paisaje para pertenecerle siempre. Al partir, Elora, comprendió
que hay amores que son como el horizonte: imposibles de alcanzar, pero
absolutamente necesarios para seguir caminando y mientras lo hacía lanzaba
versos al viento, el cual se había detenido por completo como si la Sombra hubiera
guardado silencio para recoger cada una de sus palabras del aire
Elora
se fue perdiendo entre la bruma dejando atrás el sauce llorón y su
mensaje…"El amor no tiene cura, pero es el remedio para todos los
males."
Este jueves, TRACY nos propuso realizar relatos de acuerdo a una frase asignada. La mía fue la Nº 9: “El amor no tiene cura, pero es el remedio de todos los males” de Leonard Cohen. Para visitar su blog solo picar el enlace AQUI

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...