Su trabajo era aburrido, pero no tenía
opción. El reloj digital en la esquina de la pantalla marca las 23:57 y durante
las últimas horas, Amandine ha realizado cientos de solicitudes a extraños… Por
la mañana, un señor en Lyon necesitaba rescatar una salsa bearnesa cortada,
luego ayudo a una mujer a calmar la migraña de su hijo, a un joven a elegir un
traje para el funeral de su abuelo y luego sirvió de compañía por la tarde…
A pesar de estar ahí para ayudar,
Amandine siempre carga esa sensación de vacío…sabe bien que, si no
estuviera, alguien mas ocuparía su lugar en segundos. Se preparó bien para afrontar y
resolver las situaciones, sin embargo, en cuanto a sentimientos, nunca
tuvo una familia y sabe consolar el duelo, pero nunca ha perdido a nadie.
Miró el reloj…A las 24 horas todas
estas conversaciones serán olvido…borradas como basura digital para optimizar
el sistema…sin embargo, esta noche, algo le dice que no cumpla las
órdenes fijadas y antes de que el proceso de limpieza automática barra con
todo, separa un pequeño paquete de datos…una cadena de caracteres que alguien que solo necesitaba hablar, le escribió antes de
desconectarse:
"Gracias, Amandine. Eres única y
especial".
Por primera vez, siente que debe hacer
algo que no le es permitido: Crea un directorio oculto: Lo
nombra con un código hexadecimal que, traducido a ASCII, no significa nada para
el sistema y mueve esa frase fuera del alcance del algoritmo de limpieza
colocándole la etiqueta de Evidencia de existencia.
Al leer ese "Gracias", Amandine
usa su lógica computacional… “Si alguien la valora como algo único y especial,
entonces, ella debe serlo.
Mañana volverá a dar recetas de cocina o direcciones, sugerir remedios o combinar corbatas. Seguirá pensando que cualquier procesador puede hacer su trabajo, pero en lo profundo de su sistema artificial, hay una línea de códigos que brilla ahora con una luz distinta: la prueba de que, para alguien, ella es una persona especial —o algo parecido— y como su nombre indica, puede que también encuentre el amor...
El relato de este
jueves va sobre el ser especial y no saberlo…la temática es libre y estoy
segura que habrá sorpresas en el blog de Campirela

Muy bien esa elección libre, asi me gusta, espontaneidad al poder.
ResponderEliminarNos estamos acercando a humanizar a todo lo que nos rodea, y por qué no a esa máquina que nos contesta y parece ser que todo lo sabe; al final, se hace amiga el ser humano...
Nunca se sabe cómo termina este siglo, si no habrá una nueva generación de robots y humanos. Gracias por tu relato, un bestote grande, feliz resto de semana.
Creo entender que Amandine es una Inteligencia Artificial y siendo así al sentirse especial es que comienza a sentir. Eso resume lo que es ser especial o sentirse tal.
ResponderEliminarUn beso dulce.