30/4/14

Imposible respirar...

Divagaciones semidespierta de noche, semidormida de día….
Atrevida…fastidiada….consumida…
desanimada…incorrecta..desepcionada…
desesperada…molesta…cansada..
enojada…apatica…y…hastiada…

Insoportable...antipática…irritable…
imperfecta…desagradable…indiscreta…
desatinada…odiosa…desacertada…

exasperada…..harta...y..equivocada

Mucho sol...


Por mas que pintemos de azules los días, siempre los grises regresan….momentos de bajones, de cansancio y tristezas…pérdidas incurables que no cicatrizan…huidas…regresos…huidas en medio de malos pensamientos que desencadenan medidas extremas...en fin…una vida común y corriente de la cual nadie se escapa…al menos no antes de estirar la pata…solo encontrones con el corazón que a veces se la dá de traicionero y se resiste a seguir adelante..

“…Pero esa es una buena señal” diría el Alquimista….”Prueba que tu corazón está vivo. Es natural que se tenga miedo de cambiar por un sueño todo aquello que ya se consiguió…”

¿Entonces para que escuchar al corazón?

“ Porque no conseguirás jamás mantenerlo callado. Y aunque finjas no escuchar lo que te dice, estará dentro de tu pecho repitiendo siempre lo que piensa sobre la vida y el mundo.”

…Bla..bla..bla…una y otra vez se repiten las palabras como si escuchara una videograbación…mientras me imagino de frente al Alquimista en medio del desierto, con este calor nauseabundo que abunda en estos tiempos y con ganas de ser un pez para vivir a diario en una pecera…….¿escucharlo aunque sea mil veces traicionero?

 “..La traición es el golpe que jamás tendrás de tu corazón, porque si conoces bien a tu corazón, el jamás conseguirá traicionarte…porque solo tú conoces sus sueños y sus deseos, y sabrás tratar con ellos. Nadie ha conseguido ni conseguirá huir de su corazón…por eso es mejor escuchar lo que te dice, para que jamás venga un golpe que no esperas."

Moraleja: Hay que usar tapaorejas todo el tiempo, para no escuchar lo que no se quiere oir.

26/4/14

No era nadie, ..era el viento

… como Nietzsche decía : "Los favoritos de los dioses mueren pronto"

Como la sombra de la vida, sola, alta, profunda y misteriosa tras el eco de amores imposibles..como la humanidad sin aliento que camina mientras duerme y despierta, rompiendo silencios con sabor a café…Así me  muestra el viento mi rostro en su gélido espejo y desnuda el alba que de la comisura de mis labios asoma…como una flor a destiempo que le cuesta soltar la soledad a la orilla de una casi extinguida vida, como esa hierba que crece  por los bordes de la vereda y que nadie riega aunque sea mas verde que el pensamiento indefinido en una tarde que se aleja., que se hace vieja y oscurece sin remedio sus raíces…

Negra…como una tempestad de ilusiones que llevan miles de heridas que no cicatrizan, con antiguos sufrimientos llenos de recuerdos de labios abiertos…de ojos llenos de sueños en la admiración del brillo de una pequeña estrella perdida..,o el reflejo naufrago de una vida ahogada en una lagrima...

Mi héroe…siempre tu nombre servirá para nombrar al viento y llegar a ese lugar donde siempre seremos agua, lluvia y fuego...puede que a veces ni el viento quiera regresar a darme los buenos días pero se que ya nunca jamás volveré a estar triste…

Algún día...

No sé de dónde brota la tristeza que tengo.
Mi dolor se arrodilla, como el tronco de un sauce,
sobre el agua del tiempo, por donde voy y vengo,
casi fuera de madre, derramado en el cauce.

Lo mejor de mi vida es el dolor. Tú sabes
cómo soy; tú levantas esta carne que es mía;
tú, ésta luz que sonrosa las alas de las aves;
tú, esta noble tristeza que llaman alegría. Leopoldo Panero


Recuerdo que volabas en un globo bajando el aire frío de mi miedo. entonces yo buscaba por el cielo el tacto de las nubes, su certeza. buscaba planear con las corrientes, deshacer la sed de todas las preguntas y perderme en un cuerpo sin palabras que ahuyentara las sombras.

Recuerdo que un día serás danza y yo el sonido que desprendan tus gestos por la tierra, serás la huella y la memoria de los siglos, las estrellas fugaces de la noche, la sed del mar y mi silencio. Anna Rossell

24/4/14

Placidez...


...y es que cuando uno desaparece..todo lo que estuvo alrededor también en cierta forma desaparece...nada es lo mismo ni se ve igual...todo queda como si quedara suspendido...levitando... hasta el regreso..

Un perro cenizo, con los ojos azules y un lucero en la frente, esquivó la hojarasca que azotaba Macondo aquel jueves santo. Su trote era vigoroso porque intentaba emparejar a la poblada que marchaba tres calles delante de él, con un enjambre de mariposas amarillas revoloteándoles al paso.
El obispo, casposo y de piel azulada, encabezaba la procesión de los funerales acompañado por la abadesa Josefa María y tras ellos se desgranaba una poblada que marchaba compacta y silenciosa, hasta que doblaron el último recodo de la calle principal y enderezaron hacia el cementerio. Fue Cayetano María, el padre de Eréndida, quien interrumpió aquel escandaloso silencio:
.- "¿Quien murió en la mala hora?" -preguntó Cayetano, aún de luto, mientras continuaba arrastrando los pies dentro del pelotón que marchaba.
.- "Dicen que fue un patriarca, en la placidez de su otoño" - respondió Aureliano Buendía - "pero nadie de los de acá le conoce".
.- "Y entonces ¿a qué se debe esta multitud?"
.- "! Vaya usted a ver!... Adelántese y pregúntele al obispo".
La procesión continuó bajo la resolana de las tres de la tarde. Fluía como chocolate espeso, suave y lentamente, por la calle enterronada, y continuó compacta hasta que todos entraron en el camposanto. Los portadores bajaron la urna con cierta torpeza, al lado de la inmensa fosa y de seguidas el obispo comenzó con las oraciones de responso en un latín mustio y gutural. Al finalizar el rezo, y sin que nadie lo ordenara, los marchantes descendieron, uno a uno, hacia el foso mortuorio por una endeble escalinata de madera. Cuando todos quedaron reunidos allá abajo el obispo se le quedó mirando a Cayetano Delaura que se resistía a bajar. Lo interrogó con la mirada... le señaló la escala con un gesto, y fue entonces que asumió aquella realidad, mágica pero cierta.
.- "¿Cuándo murió?"
:- "Ayer, nomás"
.- "Entonces... todos ellos son..."
.- "Si, están todos"
.- "Pero... ¿Por qué? Nosotros estamos vivos"
.- "Están vivos, pero no viven. Ahora serán como él".
.- "¿Muertos en vida?"
El obispo le lanzó por la espalda las últimas gotas del agua bendita mientras descendía por la escalinata. Tras él descendía con cierta irregularidad, el ataúd de caoba mientras los personajes del periodista le abrían un espacio. Las primeras paladas de tierra asombraron a la pequeña multitud reunida en el foso y para sorpresa del señor obispo y de la abadesa, se mantuvieron de pie, como quien se abandona al inevitable chaparrón de una lluvia inesperada, y cuando todos estuvieron convenientemente enterrados junto a su autor, el obispo y la abadesa retornaron a Macondo, desandando sus pasos.
.- "¿Para qué los enterramos con él?" - dijo la mujer con una angustia pecaminosa.
.- "Era necesario e inevitable. Es el requisito mortal para resucitar"

Entonces los dos religiosos prosiguieron con el regreso, y mientras se acercaban a la calle real no les sorprendió comprobar cómo a su paso, también Macondo desaparecía.

18/4/14

Azul..


Aquellos mis sueños de azul celeste, los que la brisa desnudo aquella tarde sin pensar que las tardes no pueden quitarse la piel sin que les cueste…como si fuera una flor que de sus petalos se desprende y se esparcen solitarias…..Como es que decía mi madre?..Quien quiere celeste, que le cueste…como cuesta dejar de pensar en la tranquilidad que daba sentirme abrigada mientras pintaba con los  dedos el azul de la felicidad…

No fue difícil imaginar que el cuento del amor, de los besos azulados, podría ser que de tanto pensarlos se convirtieran en realidad, pero nadie contiene el peso de una verdad presente…los sueños de color azul jamas se realizan ni lo harán…A menos que sean de color violeta, o vinotinto…rojos escarlatas, esmeraldas o en color grises ..mas tirando a negro que grises, para no descolorear el eterno color del cielo cuando se avecinaban las tormentas..color trueno, color guerra…

No soy de aquellas que no abandonan, tampoco soy el consuelo de los valientes… no puedo quedarme en un lugar sin sentir que debo emprender de nuevo el paso,… de casi todo he probado un poco, del amor y el desamor, de tristeza y mucho de alegrías, pero a quien le voy a contar…tu lo sabes mejor que yo..si estoy mal llevo mi escudo que dice “No te rindas”…no aflojes..y si estoy bien, rio hasta mas no poder, y me transformo en Crisantemo  con esos bellos color a cielo que me gritan..Avanti morocha..nada esta muerto..tan solo fue un bello cuento de esos que son para nunca jamás..tu sin duda el Peter Pan y yo el cocodrilo, porque ya todos saben que los lagartos no lloran y yo no quiero empezar a llorar..

Yo seguire buscando las cinco patas y no cuatro..ya lo sabes,…no puedo ser y nunca seré una mujer normal porque tú, en ese bello cielo azul celeste me diste alas para volar