Existe
un Arquitecto de Silencios que sostiene el firmamento sin columnas, pues su
plano es el infinito y su cimiento es la palabra. Es aquel que, con un susurro
imperceptible, despierta el alma de las flores cada mañana y las tiñe con la
luz pura que emana de su palma, como si cada pétalo fuera un pequeño fragmento
de su propia gloria. Bajo su mirada, la naturaleza no conoce la envidia; las
flores no compiten por el brillo, simplemente resplandecen en paz, sabiéndose
el pensamiento más colorido y tierno de su Creador.
Es
también el Relojero de la Eternidad, aquel que acuna al sol en su regazo para
que jamás sienta fatiga. Para Él, cada amanecer no es una rutina del cosmos,
sino un sacramento de generosidad renovada, donde el calor se reparte como pan
bendito sobre la mesa del mundo, alcanzando hasta el rincón más frío del
olvido.
Solo Él provee de pasaporte al viento, ese viajero incansable, para cruzar fronteras
de cristal sin pedir permiso ni mostrar documentos…Es el aliento de Dios que
acaricia las mejillas del mendigo y del rey por igual, recordándonos que la
libertad no tiene nacionalidad.
Él
es quien dispone el banquete de las nubes para las aves, esas pequeñas notas
musicales que vuelan sin bolsillos y sin equipaje, confiadas en la partitura
del viento. Ellas no siembran ni cosechan en graneros de piedra, pero jamás
encuentran su nido huérfano de abrigo, pues existe una Providencia invisible
que transmuta cada semilla en un milagro cotidiano y cada gota de rocío en un
brindis sagrado por la vida.
Dios es, en esencia, un Amor sin geometría, una presencia que no se puede medir pero que lo llena todo. No hay átomo ni galaxia donde su rastro no sea un incendio de evidencia. Él es quien redacta poemas con el aleteo errante de las mariposas y quien, con un dedo sobre los labios, ordena al mar que detenga su furia para besar la arena con la humildad de un siervo.
Él es mi ser especial, el que habita en lo inmenso y se esconde en lo diminuto, demostrando que para el Corazón que sostiene el universo, ningún suspiro es demasiado breve, ni ningún detalle es demasiado pequeño.
Feliz fin de semana...donde quiera que estén..

Qué entrada más mística y espiritual nos dejas como reflexión para este fin de semana.
ResponderEliminarÉl es nuestro guía en la oscuridad, en la adversidad y, por supuesto, es un ser glorioso que nos cuida y nos tiende su mano cada vez que la pedimos; el resto nos deja obrar al libre albedrío.
Un besote, y muy feliz finde.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHay textos que no se leen: se contemplan. Este es uno de ellos.
ResponderEliminarTu Arquitecto de Silencios no solo sostiene el firmamento, también nos recuerda que lo sagrado habita en lo cotidiano, en ese gesto mínimo que pasa desapercibido para los ojos apresurados.
Me ha gustado especialmente cómo conviertes cada elemento —el viento, las flores, las nubes— en una metáfora de cuidado y presencia. Hay en tus palabras una fe que no impone, sino que acompaña; un Dios que no exige, sino que abraza.
Gracias por este destello de espiritualidad serena. En tiempos de ruido, tu texto es un refugio.
Un abrazo, y que el fin de semana te encuentre en paz.
Hola la dulce Diva, tu texto se lee como una oración susurrada entre cielo y silencio, una meditación luminosa donde cada imagen parece suspendida fuera del tiempo, transformas la fe en un paisaje sensible y lo invisible en una presencia casi tangible, el arquitecto, el relojero, el aliento y la luz se convierten bajo tu pluma en metáforas de una ternura universal que une lo infinitamente grande con lo infinitamente íntimo, me ha conmovido particularmente esa manera de humanizar la eternidad sin jamás disminuir su misterio, tu escritura avanza con dulzura pero lleva una profundidad real, como si cada frase buscara menos convencer que apaciguar, y uno sale de esta lectura con una sensación rara: la de un calma interior reencontrada, un texto habitado, sincero y delicadamente inspirado, que recuerda que la espiritualidad aún puede expresarse con poesía, belleza y humildad, magnífico como siempre tus palabras son una excelencia, te envío un gran beso desde el corazón, Régis.
ResponderEliminarLinda forma de reconhecer no Deus toda nossa energia. Nada somos sem a presença Dele.Vem de Deus toda esta paz, este brilho nos olhos quando vemos uma estrela cadente em movimento, um arco-iris depois de uma chuva.
ResponderEliminarQue Este Criador esteja em nossos dias em cada movimento Diva.
Bjs
Dios es la sencillez. Siempre hay una explicación sencilla para todo. Es el infinito que mora en nuestro corazón donde no hay palabra sino, su lenguaje es el del corazón. Podría llenar páginas de mi experiencia donde la alegría y el amor, campan para sembrarnos de felicidad...
ResponderEliminarUn saludo
Bonjour la Diva, en ce vendredi, veille sacrée où le temps se recueille,
ResponderEliminarcomme un vieux parchemin que la lumière du matin doucement effeuille
le week-end s’avance déjà tel un horizon d’or que l’azur effeuille
et le jour, de velours tendre, vient déposer la paix qui t’accueille
Que ta pensée s’égare loin du tumulte du monde qui brouille
et qu’un souffle d’azur sur ton chemin silencieusement se recueille
qu’au détour d’une heure calme une douce sérénité s’amoncelle en feuille
comme un jardin secret que nul vent brutal jamais ne dépouille
Alors que ta journée s’ouvre telle une rose que l’aube effeuille
qu’elle t’offre mille instants de grâce où ton cœur s’émerveille
𝔹𝕊𝕊
La Plume de l’Âme Silencieuse 🪶
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Bellas palabras , un amor sin geometría .. amor ágape , un abrazo para ti
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