26/6/26

Jueves de Relatos: Detrás de la reja...

 

Este jueves, antes de dejar mi aporte, les pido una oración para que mi amada Venezuela pueda afrontar tan difícil momento…una oración por las almas que se fueron y por las familias que quedaron…Gracias. Esta historia va por ellos en este jueves de relatos propuesto por Artesanos de la palabra

 

Nadie imaginó que el retumbar de los tambores de San Juan sería el anuncio de un estruendo mucho mayor, uno tan antiguo y devastador, como las trompetas que derribaron las murallas de Jericó….Mientras los cuerpos sudorosos bailaban al son de los cueros, el cielo comenzó a parpadear con destellos rojizos, azulados y verdosos, como si sus heridas se desgarraran en el cielo sobre nosotros y entonces, la tierra rugió y se sacudió como queriendo hacernos entender que no pertenecemos a este lugar...

Yo permanecí sujeta a la reja de mi balcón en el piso veintidós, mirando desde esa extraña prisión que son los años. Hace tiempo hubiera bajado aquellas escaleras sin mirar atrás; hoy, cada peldaño era una montaña imposible y las rejas, que durante décadas me protegieron, se convirtieron en los barrotes desde donde contemplaba el fin de mi mundo.

Una inmensa nube de polvo devoró las calles. Los edificios comenzaron a doblarse como árboles vencidos por un viento invisible. A lo lejos vi uno de los hoteles más emblemáticos inclinarse lentamente hasta desaparecer de mis ojos…Entonces recordé el deslave de hacía más de veintiséis años.., aquel año que la muerte murmuró mi nombre, pero, por cosas que solo la muerte sabe, decidió esquivarme y seguir de largo…

Sonreí…todo este tiempo pensé que me había olvidado. Qué ingenua fui. La muerte nunca olvida; solo espera…

Abajo, la ciudad era un hormiguero sacudido por la furia. Los carros desaparecían bajo montañas de concreto. Vi niños correr en todas direcciones buscando unos brazos donde refugiarse y desde los tejados llegaban gritos que el polvo intentaba silenciar.

Quise bajar…Veintidós pisos, pensé….

Mis piernas ya no podían seguir el ritmo de mi corazón…Apoyé la frente sobre la reja y miré por última vez el mar. Seguía allí, inmenso, indiferente, recordándome que los hombres apenas somos espuma sobre el agua.

El edificio dejó escapar un suspiro largo, antiguo…como si durante años hubiera cargado sobre sus hombros nuestros sueños y al fin hubiera decidido descansar...

De pronto, sentí que el suelo se volvía blando bajo mis pies. No intenté correr…Ya había corrido suficiente en la vida. Entonces comprendí que no era yo quien caía, era mi ciudad la que descendía lentamente hacia el silencio…

No me resistí y me dejé abrazar por ella.

14 comentarios:

  1. Hola Diva, tu texto es maravilloso, describe a la perfección la destrucción, la locura y desesperación, el enfado de la naturaleza.
    Recuerdo aquel deslave de hace veintitantos años y se lo que están pasando ahora, lo sé de primera mano pues unas primas de mi esposo viven en Venezuela hemos hablado y están bien pero su departamento está todo rajado, aunque gracias a Dios en pie, como les dije solo agradecer a Dios que están vivas.
    En el deslave de entonces, el departamento que tenían en la Guaira quedo bajo toneladas de lodo y nunca más se recupero.
    Es terrible lo que ha pasado, la naturaleza está enojada con el ser humano.
    Pido que Dios ayude a todos allá, los edificios se reconstruyen, pero las vidas perdidas no regresan, un abrazo grande.
    Agradezco tu texto, tu participación en nuestra propuesta.
    PATRICIA F.

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  2. Has enlazado esa Reja con tragedias naturales que por desgracia nos está dando la madre naturaleza,con terremotos devastadores.
    Te felicito por tu saber trasmitirlo de esta manera tan delicada.
    Un fuerte abrazo y besotes 😘😘

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  3. ¡Esplendido! Y sí, es que los humanos tan solo somos un suspiro en la naturaleza.

    Besos.

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  4. ¡Qué angustia! y ese final... no puedo imaginarme el horror del terremoto. Solo lo sabe quien lo vive. Un beso y abrazo enorme.

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  5. La protagonista peleó hasta que ya no pudo.
    La muerte sólo le dio un respiro pero ella parece haber aprovechado bien su vida.

    Me gustó el tema que elegiste, en esa magistral versión de Spinetta y Cerati.

    Besos, Diva

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  6. Hola Diva,
    Quiera Dios ayudar a Venezuela. Un relato que refleja la empatía hacia muchos de los que ha sufrido este desastre.
    Un saludo

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  7. Diva, lindo e tocante teu texto, ainda mais agora que a Venezuela vive tão trágico mo0mento, onde tudo caiu, desmoronou, ruiu...Que tenham sobrado os sonhos! beijos, chica

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  8. Olá Diva. Podemos sentir toda tragedia por que passou, passa a Venezuela. Esta imagem que nos parece abandono e fortaleza pela edificação é pó diante da fúria louca de um abalo e tudo vira poeira. Seu texto vem como uma dolorida homenagem, memoria daquele povo, que não teve forças para enfrentar o monstro sob a terra, a rugir ferozmente e tudo acabou em destroços de cimento e aço, tingido pelo sangue de indefensáveis seres.
    Nossas orações e solidariedade ao povo venezuelano.
    Abraços e bom fim de semana Diva.

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  9. Hoy la naturaleza vuelve a costar vidas
    alguien tendrá que explicarle a Venezuela
    los malos cálculos de construcción, o porque unos cuantos pesos más $ pueden costar tantas vidas.

    https://versos-locos.blogspot.com

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  10. DIVA me uno a tu dolor por Venezuela, que has plasmado de forma real en el desplome que la ha llevado al caos.
    La he sentido abrirse bajo mis pies y engullir todo cuánto se pone a su paso.
    ¡Qué horror de sensación!

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  11. Qué terrible prueba para tanta gente! Que el mundo cotidiano, que todo tus recuerdos., todos tus lugares y tu gente desaparezcan en un instante ha de ser un infierno que no alcanzo a imaginar. Mi solidaridad con los hermanos venezolanos desde lejos, deseando que pronto puedan reencontrarse y salir adelante, pese al dolor inmenso que los azota. Un abrazo Diva

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  12. Me encanta Diva. Intenso y conmovedor. Me ha gusta cómo mezcla la fuerza de la naturaleza con la fragilidad humana, transmitiendo la inevitabilidad del paso del tiempo y de la muerte. El final es precioso, lleno de resignación, paz y una gran carga emocional.
    Un abrazo

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  13. Amiga Diva, boa noite de sábado!
    Um horror dominou o país irmão e nos deixa atrás de grades do nao poder reverter a situação cruel que o povo passou e passa.
    Muita sensibilidade a sua.
    Tenha um final de semana abençoado!
    Abraços fraternos

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  14. Qué horror ver cómo se cae la ciudad. Muy bien descrito en tu relato, lo que ha pasado en Venezuela, me uno a tu dolor querida DIVA.

    Un placer volver a disfrutar de tus letras después de mi larga ausencia.

    Un beso enorme

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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...