Cacería de bruja de sueños inacabables…parece como si una escuadrilla de
mosquitos dibujara en mi piel el estruendoso silencio que brota de tu sonrisa…Vago
a paso errante, como si las calles fueran el cobijo amable de mis ganas de
llorar, de mis ganas de escóndeme…de quien? en fin…que le puede importar a la
existencia que quién amó, se cobijara bajo el atisbo de la llegada de una luna
biforme con la más desvencijada y deslumbrante sonrisa...
No pido perdón ni intento borrar ni un
segundo de oscuridad…hace tiempo que yo en mi arrogante ignorancia pagué cara
mi osadía, pero te repito, no me excuso ni hago reproches…fue mi vida, solo mi
vida la que me llevó a este singular devenir de recuerdos...porque al final se
muy bien que todo indefectiblemente acabará sucumbiendo a las garras del
olvido, aunque debes saber que aún me aferro a esas frases que escribíamos y
que fueron construyendo el boceto inacabado de un espejismo llamado...ya no se ni cómo llamarlo..
En fin, lo que fue será, lo que se hizo se
hará, y no me quedará más que admitir que en el fondo, las mañanas y las tardes
sin ti, pasan lentas…volando como un caracol sin alas y por trillonésima vez
repito...sigue siendo alucinante pensar en ti y prefiero no continuar
escribiendo, ya comprobé que el amor es tan solo un eructo producto de un bostezo
tan incipiente como el tamaño de la luna…
Las divagaciones se van acabando...ya no puedo recolectar mas estrellas...
El otro día leí lo que le decía un
padre a su hija, quién habiendo nacido en Estados Unidos, le llamó la atención
una palabra que su padre mencionaba a unos amigos…
Papá… ¿Que es un sancocho?
Y la mamá que era también americana
le dijo:
Hija, sancocho es una sopa…
A lo cual el padre, muy solemnemente
respondió:
No hija. No es solo una sopa, agua y
verduras…es mucho más que eso.
Para un venezolano, un sancocho es
... amistad, amor, fraternidad, besos, abrazos.
Es compartir con el vecino, con los
amigos y con el que llegue,… es probar aquí,… probar allá.
Es parranda, es rumba, es navidad,
semana santa y carnaval...
Es playa, aguardiente, ron, amigos,
raticos, momentos, años que componen la felicidad del venezolano.
Es sol, llano, montañas y laderas…es
manantial y río al carbón.
Es tambor y pescado, carne y
verduras, es ricura, es familia... es amor!!.
Ella emocionada le contestó:
¿Cómo puedes saber todo eso?
Lo sé… porque soy de allá y allá
crecí y un Sancocho es un icono venezolano que nos identifica.
-Papi,
yo quiero ser Venezolana!!!, ... hazme un sancocho!!!.
Qué
difícil es explicar las cosas sencillas de la cotidianidad de un venezolano…mucho
más cuando se está lejos y las lágrimas te nublan los escritos… es duro traducir
un sentimiento que no se quedó en los espacios vacíos de nuestras viviendas...Que
triste es mirar a lo lejos y no ver sino recuerdos…y sé que algunos pensaran
que un sancocho se puede hacer en cualquier lugar…pero no. Ni las hallacas
saben igual que en Venezuela…ni el pan de jamón, ni las cachapas con queso
telita, es así…, las tradiciones son del lugar al cual pertenecen…Navidad sin
patines, sin parranda, no es igual…y esta nostalgia se resume a eso...ya llega
otra navidad y cada vez somos menos en este exilio voluntario..
…Hace
ya varios años que aprendí varias estrofas del Profeta…Letras sobre el amor…sobre
la familia…sobre la vida, pero hoy más que nunca, reflexiono en sus palabras
sobre la muerte y me dejo llevar por ese mar que a todos nos espera…
“Dicen
que antes de entrar en el mar, el río tiembla de miedo, mira para atrás todo el
recorrido, las cumbres y las montañas, el largo y sinuoso camino que atravesó
entre selvas y pueblos, y ve frente de sí un océano tan grande, que entrar en
él solo puede significar desaparecer para siempre.
Pero
no existe otra manera. El río no puede volver. Nadie puede volver. Volver atrás
es imposible en la existencia. No hay otra manera, el río no puede volver.
El
río necesita aceptar su naturaleza y entrar al océano. Solamente entrando en el
océano se diluirá el miedo. Porque solo entonces sabrá el río que no se trata
de desaparecer en el océano, sino en convertirse en océano.”
…Quizás hubiera sido de otra
manera de no haber sucedido aquel accidente…pero fueron sus alas las que le
dieron vida a toda su historia…parece que solo fue ayer pero ya pasaron 100
años y puedo recordar con claridad lo sucedido aquel día en Genova, cuando con
paso lento pero decidido, te acercaste a los escalones de esa estancia oscura…
Nada podía predecir lo que
estabas a punto de experimentar…tus pies descalzos podían sentir el frío suelo
de la estancia en donde a pocos metros y cubierta con esa fina tela blanca, se
encontraba lo único que podía hacerte soñar…hacer que tu mente volara a pesar
de tener los pies bien puestos en la tierra…
- Me decía algo, señor?, le decía la enfermera a un anciano de cabellos tan blancos como la nieve que se empeñaba en repetir lo mismo... cada diez minutos..
…Quizás hubiera sido de otra
manera de no haber sucedido aquel accidente…pero fueron sus alas las que le
dieron vida a toda su historia…
Nada podía predecir lo que estaba
a punto de suceder…tus pies descalzos podían sentir el frío suelo de la
estancia en donde a pocos metros y cubierta con esa fina tela blanca, se
encontraba lo único que podía hacer realidad los sueños…hacer la mente volar a
pesar de tener los pies bien puestos en la tierra…
Hoy puedo recordarte después de
10 décadas repletas de éxitos y victorias, de triunfos alrededor del mundo…sin
duda, más allá de un sex símbolo para tu pequeño pueblo a orillas de Lago de
Como…un sueño hecho realidad que entreteje esta historia en dos tiempos… de un
sueño entre la cordura y la locura unidas en un motor de 4 tiempos…
Desde 1921 hasta hoy...la marca
de motos Guzzi que ha recorrido todas las carreteras del mundo, nació en la
fábrica de Mandello, allí mismo donde comenzó la historia hace exactamente un
siglo...Una excelencia totalmente
italiana"
Por favor no me vuelvan a decir
suertuda por vivir donde vivo o por haber vivido lo que he vivido...Nunca le
digas a un migrante que "tuvo suerte porque le fue bien" ...¿Suerte?
, Suerte es ganarse la lotería....el resto es tener hue....El resto es ver venir la crisis y ver tu
futuro truncado y querer algo mejor...es armar el plan, vender todo, recoger
maletas y sin pensarlo mucho...partir, o parir que al final parece lo mismo...
Es llegar a tu país elegido y darte
cuenta que no te conoce nadie y que a nadie le importa quien carajos eras, sino
quien eres, y no con un título, ni con palabras…hay que demostrarlo, trabajando
mucho más de 12 horas al díapor la
mitad del sueldo de los nacidos en ese suelo...porque así es...hay que ganarse
el derecho de piso.
Es insultante decirle a alguien que
le fue bien porque tuvo "suerte". La suerte se hace. Uno trabaja de
cualquier cosa y va progresando que es lo que normalmente pasa en un país
medianamente estable.
Después de muchos años uno levanta la
cabeza, arranca en serio. Cumple sus sueños a fuerza de poner el lomo y la
cabeza. De saber insertarse, de hacer amigos, de poder aprender el idioma y la
cultura. De capacitarse, de estudiar, de homologar títulos, de seguir
capacitándose, de sacrificarse, ¿Suerte?
¿Suerte? No me vengan con esa m……Eso
no es suerte...Eso es determinación.....es apretar los dientes y el corazón por
no tener a toda tu familia junta..., es perderse muchos eventos familiares en
tu país de origen, o en aquel en el que viviste toda tu vida...y lo peor, es
perder a un ser querido a la distancia y no tener la oportunidad de estar ahí
para despedirlo...
Pero también es elegir zafarse del
"destino"...por eso digo, que hay que tener bo....luntad, hay que
tener claridad mental y fortaleza de espíritu. Es poder decir "Lamento que
no estés de acuerdo, pero yo voy a conducir mi destino".
Puede sonar duro, chocante, pero
déjenme decirles que emigrar no es para cualquiera. Se necesita cierta locura,
cierto apego a la aventura y desapego a lo de siempre, y es valentía para
afrontar lo desconocido...hambre de aprender, de conocer y progresar.
Los inmigrantes pagamos la
"suerte" muy cara.Y lo
volveríamos a hacer una y mil veces. Es no tenerle miedo al “Volver a empezar”.
El inmigrante tiene un espíritu indomable. Como decían por ahí… “El inmigrante
es hijo de los barcos”. Los barcos están seguros en el puerto y se ven lindos
en las fotos. Pero los barcos no se construyeron para eso. Se construyeron para
desplegar las velas y echarse a la mar. Y cuando no sopla el viento, remar y
remar y seguir remando. En las tormentas se hacen los marineros.
Entonces...esto no se trata de
suerte...de suerte muy poco, de coraje, valor y esfuerzo, mucho...
...y quieres saber si flaqueamos??
muchas veces, también lloramos...y maldecimos y le gritamos a la vida lo
injusta que ha sido, pero luego, nos bebemos una copa con ella y le decimos que
muchas gracias...porque seguimos vivos…