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8/3/10

Hay personas que viven quejándose, que ven los problemas que se les presentan día a día como un castigo “divino” o los mas trascendentales como un karma que deben de pagar por lo que hicieron en vidas pasadas. Algunos andan estresados porque les es difícil encontrar algún trabajo, otros en cambio lo consiguen pero no les parece adecuado para su status…o porque les molestan los zapatos..

La realidad es que en este país nos quejamos mucho. Si por unos días hay escasez de azúcar nos sentimos en el infierno por no tener con que endulzar el café por la mañana, en vez de dar gracias que al menos hay café con que despertarse…o sino, es porque hay un periodo de sequía tan largo que hay que racionar un poco la energía. Anoche por cierto alguien me dijo..¿Cómo pueden vivir con un presidente que les raciona el agua y la luz? Era por cierto una amiga a la que le contesté que prefería conservar su amistad antes de meterme en temas políticos con personas que no estaban bien documentadas sobre un hecho. Y es que hay que quejarse y sobre todo echarle la culpa a alguien de todo lo que nos sucede…es lo mas fácil.

Y no es que hoy quiera hablar de política…nada mas lejos. Hoy desde la madrugada está lloviendo. La mañana huele a tierra mojada y la temperatura por fin ha descendido después de varios días de calor extremo y me pongo a pensar que lo que me provoca alegría está causando muertos en muchas partes del mundo, me pongo a pensar que mientras yo estaba suplicando por un poco de agua otras gentes pedían que dejara de llover.

Sin ir muy lejos. Nosotros con tanta quejadera por lo que no tenemos o no podemos lograr y existe un paisito, pequeño pero grande en deseos de luchar que se está enfrentando a los peores desastres. Me refiero a Haití…alguien se recuerda que en Haití hubo un terremoto? Porque la verdad me preocupa que toda la atención ahora esté centrada en Chile.

Sin duda alguna nuestros hermanos chilenos la están pasando mal. Están siendo sacudidos por continuos sismos que los mantienen por las noches con un ojo abierto y otro cerrado...que duermen vestidos para poder salir lo mas rápido posible en condiciones apropiadas, que al primer movimiento salen corriendo…Esto no es vida me dijo una amiga chilena anoche…y no lo es.

Tanto Chile como Haití merecen toda la ayuda que se les pueda brindar, venga de donde venga, pero me imagino que a Estados Unidos no se le ocurriría enviar su flota de barcos y aviones, ni mucho menos a sus 11 mil marines a Chile. Porque los medios de comunicación ya casi no mencionan lo que sucedió en Haití, ni que ahora después del terremoto son varios los muertos y desaparecidos por las fuertes lluvias? Será porque son negritos? La verdad no entiendo como los medios de comunicación pueden silenciar de la noche a la mañana lo que sucede en un lugar y dedicarse solo a que las personas se centren en otro hecho dramático para olvidar así lo que sucede con un país.

Quizás sea que para muchos, Haití no podrá ser construida de nuevo porque nunca estuvo construida. Puerto Príncipe es una zona de guerra en la que brota una nueva vida vestida con la misma miseria de siempre. Tras sortear unos obstáculos logísticos mayúsculos, la ayuda humanitaria comienza a fluir casi dos meses después del terremoto pero es sólo el principio de años de esfuerzo e inversión que serán necesarios para que este país deje de ser el más pobre de América.

El Banco Interamericano de Desarrollo cifra las necesidades entre 10.000 y 15.000 millones de dólares, más del doble que lo destinado en el huracán Mitch. Mal asunto en tiempos de crisis económica mundial y cuando otras desgracias, como el terremoto de Chile, reclaman la atención mundial. Además esa ayuda habrá que ver para donde será destinada. Lo mas probable para construir una nueva sede de gobierno y del Senado, o sea…todas esa edificaciones gubernamentales que quedaron destruidas y sectores económicos…pero llegaran al pueblo?

En la calle nadie espera milagros. Cada uno está acostumbrado a sobrevivir en medio de la nada. Es la vida que les tocó. La clase pudiente, la mayoría mulatos, vive en EEUU con sus fortunas a salvo. Todo el que tuvo oportunidad de escapar, huyó o está muerto.

Las personas encargadas del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo dicen: “No podemos partir de cero, venimos de menos 10. Esta organización ha puesto a trabajar a 35.000 de personas en la limpieza los escombros. El objetivo es resucitar la economía local.
El otro problema es de financiación. Los Estados comprometen cifras y las publicitan ante sus opiniones públicas pero después son lentos en la entrega de los fondos y mucha de la financiación ha llegado de manos privadas: particulares y empresas.

Esta es la situación actual de Haití donde las personas siguen engañando al estómago como lo hacían antes con panecitos de barro ante la mirada inmutable de los organismos encargados.

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Anónimo dijo...

Los yanquis ya tienen lo que querian no les interesa que se hable mas de haiti

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Para los que solo fui sombra..para aquellos que deje huella...escribiré siempre que pueda todo lo que mis divagaciones me hagan sentir...