Hay un
incendio de escarcha en mi pecho,
un pulso
inerte que el miedo congela;
miro el
abismo que habita en mi lecho
como una
página en blanco que muestra
una
herida que el tiempo ha deshecho,
una sed de
lágrimas que nadie consuela...
Dicen que el
duelo es un mar de lamentos,
pero en mis
ojos solo encuentro sequias
soy naufraga o
un mal pensamiento
en el páramo estrecho
que me asfixia
al querer llanto y nada encuentro,
solo sombras
de gritos, palabras vacias...
Soy
analfabeta del pulso en mis venas,
ciega ante el abismo que mi pecho alberga;
por eso
levanto murallas de arenas
y finjo un
bostezo que el alma enmascara,
dibujando un
desprecio de forma ligera
ante el que no entiende mi interna batalla...
Prefiero el
estigma de un alma de hielo
a que hallen
la entrada de mi laberinto
habito un
exilio de mudo desvelo
como simple
roca, un bloque que observa
o como gárgola
de piedra en un cementerio
que guarda
fielmente las palabras muertas…
.jpg)
Hola Diva, te agradezco profundamente por compartir este texto tan intenso y conmovedor, cada palabra resuena como un aliento a la vez ardiente y helado, un fuego y una escarcha que recorren el corazón y el alma, admiro la fuerza con la que describes el dolor, la soledad y los abismos interiores, el laberinto del alma que presentas se vuelve casi tangible, el muro de arena, la gárgola de piedra, la náufraga en el páramo de emociones, todo ello dibuja una poesía visceral, sincera y profunda, donde la lucha íntima entre el silencio, el hielo y el fuego se convierte en música y luz para el espíritu, tu texto nos invita a contemplar las heridas invisibles con respeto y comprensión, a sentir la belleza frágil y poderosa de lo íntimo, y te felicito por tu talento para transformar la angustia en poesía tan pura y conmovedora, tu universo es fascinante e inspirador, que tu noche sea suave, envuelta en serenidad y calor, y que la oscuridad te ofrezca un refugio de paz y consuelo, Bss💋, Régis.
ResponderEliminar